¿Quieres ser peleador de Muaythai? Primero baila salsa

Sobre la confianza y por qué incluimos clases de salsa en las clases de muaythai

Nuestra Escuela de Muaythai está orientada a formar buenas personas. El carácter, la responsabilidad y la fortaleza moral son fundamentales para ser buen deportista. Para ello, consideramos fundamental la confianza en uno mismo y en el otro, confianza para salir a pelear por un título y confianza para salir adelante ante cualquier desafío en la vida.

Las clases de salsa nacen a pedido del Director de nuestra escuelaVíctor Ccanto, quien al observar que sus peleadores no se estaban desenvolviendo adecuadamente en algunos combates, entendió que había cierto nerviosismo debido al público. Muchos de ellos parecían sentir vergüenza y no lograban demostrar su mejor nivel. Por ello, se decidió utilizar una hora de su entrenamiento dos veces por semana para practicar salsa, confiando en que bailar les ayudará a desenvolverse mejor en público y con sus pares.

La salsa, al igual que todo tipo de danza, es una forma de expresión corporal que permite y mejora el desenvolvimiento social de las personas que la practican. A través del contacto, la cercanía física y la conexión visual, las personas se conocen y relacionan en un contexto de confianza garantizado por el espacio y los profesores. Como consecuencia, la salsa también genera confianza en uno mismo y seguridad frente a situaciones incómodas que causan ansiedad, sensación que está muy relacionada con la vergüenza.

Es usual observar cómo las personas sienten vergüenza al relacionarse con otras. Las salsa permite que los niños, adolescentes y adultos se enfrenten a estas experiencias de vergüenza durante su práctica. La exposición a estas situaciones, permiten el desarrollo de la confianza y la autoestima al superar experiencias retadoras para estos peleadores y para todos los alumnos de la escuela.

No se trata de exponer a los peleadores a una situación vergonzosa que les causará malestar. Por el contrario, las clases están enfocadas en un proceso que se realiza en conjunto, donde los participantes se apoyan, confían, crean, componen, celebran y muestran lo aprendido mientras se divierten.

Por ello, con las clases de salsa en el gimnasio, no esperamos que los peleadores y alumnos se conviertan en profesionales de la danza, compitan con otros bailarines ni mucho menos que se lo tomen como algo serio. Se pensó las clases como una herramienta para afrontar nuevos retos, para generar confianza, fortalecer el trabajo en equipo y los vínculos entre los mismos peleadores y los profesores de salsa, al mismo tiempo que pasan momentos divertidos y relajados.

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