Fútbol Callejero: una pelota, una metodología, un objetivo

Sobre cómo usar el fútbol para hablar de Derechos Humanos, ciudadanía e igualdad de género.

El año pasado junto a Ruwasunchis y D1 exploramos oportunidades concretas de colaboración, considerando que somos organizaciones que tenemos mucho en común: propósito y valores claros, trabajamos con jóvenes promoviendo habilidades sociales y vínculos saludables, contamos con años de experiencia y, ante todo, confiamos entre nosotros.

A inicios de este año encontramos en el proyecto de #FútbolCallejero una gran oportunidad para crear un espacio de intercambio entre los jóvenes de los tres proyectos. Así, en marzo iniciamos el “Programa de Formación de Mediadores en Fútbol Callejero”, metodología desarrollada por el Movimiento de Fútbol Callejero que agrupa organizaciones sociales de Latinoamérica. Este movimiento nace en Argentina y es liderado por la organización FUDE — Fútbol para el Desarrollo.

La Escuela Regional de Mediadores está orientada a brindar una formación integral en materia de Derechos Humanos, Deporte y Ciudadanía, Feminismo y Mediación para la Paz destinada a todos los jóvenes hombres y mujeres que se encuentran vinculados a las iniciativas de Futbol Callejero desarrolladas en cada país del continente latinoamericano.

Cada jueves los niños y niñas de Alto Perú se encuentran en la placita para compartir una tarde de #fútbolcallejero. ¿Y qué tiene esto de especial? La metodología: los partidos tienen 3 tiempos en lugar de dosEl primer tiempo es de conversación, se establecen las normas del juego de forma colaborativa y consensuada. El segundo tiempo es el partido en sí mismo, y el tercer tiempo es fundamental, se reserva un momento de diálogo para conversar sobre el partido, ver si se respetaron las reglas y conversar sobre qué cosas sucedieron durante el juego.

El diálogo final es crucial y es el momento de aprendizaje principal, en tanto brinda la posibilidad de análisis y reflexión sobre qué tanto se cumplieron las normas que los niños y niñas establecieron al inicio del juego. Así, la conversación se basa en tres valores: respeto, solidaridad y cooperación, otorgando 3 puntos adicionales al grupo que haya respetado más cabalmente las normas.

El fútbol, usado adecuadamente, es sin duda una herramienta muy potente para catalizar la transformación social. Es un deporte muy accesible y popular, trasciende barreras sociales y geográficas y a todos nos encanta gritar un gol o festejar una gran jugada. Es el deporte del pueblo.

Esta metodología promueve el desarrollo de la confianza, propicia el diálogo y fomenta interacciones positivas basadas en el respeto y la empatía. No importa si eres mujer o eres hombre, si eres bueno jugando fútbol o no tanto, el objetivo es pasar un buen rato y formar relaciones saludables.

En los dos últimos meses hemos empezado a hacer intercambios, ya visitamos a Ruwasunchis en Manchay y a D1 en su local en Chorrillos. Seguimos en el proceso de formación de jóvenes mediadores de la metodología. Aún nos quedan dos meses más de capacitación para seguir facilitando sesiones con las niñas y niños y aprendiendo más sobre esta metodología.

¡Estamos buscando fondos para hacer crecer este proyecto conjunto y poder irradiar el #FútbolCallejero! Nos motiva trabajar desde la colaboración y estamos seguros que encontraremos los aliados ideales para seguir creciendo el impacto positivo jugando en pared.