Ruta que usamos en Alto Perú para facilitar procesos de cambio

Los Procesos de desarrollo social y comunitario suelen involucrar una multiplicidad de actores, recursos y retos en dinamismo constante. Ante esto nos preguntamos:

¿Cómo participamos en sistemas complejos (comunitarios o institucionales) para potenciar y canalizar sus energías hacia cambios tangibles, replicables y sostenibles?

En Alto Perú trabajamos desde hace diez años con una visión holística y en base a esta experiencia, hemos desarrollado el Ciclo de Transformacióncomo herramienta queguía procesos de cambio.

Frente al reto de unificar lo diverso y canalizar energías hacia un objetivo común, acudimos al taoísmo, ya que este parte de los conceptos de unidad absoluta en dinamismo constante.

Usamos como referente el Octograma de Fushi (a la izquierda), diagrama holístico del Tao que plantea ocho momentos en la circulación energética efectiva de todo ser y proceso vivo. Se transita del estado inmaterial o Yang (en nuestro caso las ideas, personas, relaciones, equipo de trabajo y su visión) hacia un estado concreto o Yin (la planificación, implementación y estrategias a futuro).

El Ciclo de Transformación está compuesto por dos curvas o movimientos:

La Curva de La Cohesión, enfocada en acoger energías diversas y canalizarlas hasta consolidar hacia una visión en común; y la Curva de la Transformación, enfocada en la materialización de esta visión fortaleciendo los vínculos humanos. Antes, es fundamental abrir camino recorriendo una Curva Previa: Tejiendo Vínculos.


La Curva Previa / Tejiendo Vínculos: “El Primer paso es escuchar”

Para poder iniciar el Ciclo de Transformación, es indispensable que te conviertas en un actor más del ecosistema en el cual quieres trabajar. Es por esto que necesitamos recorrer juntos una curva previa, en la cualincentivamos el crecimiento de adentro hacia afuera en un proceso de espiral expansivo.

Este momento inicial del proceso consiste en explorar sensiblemente las oportunidades, recursos y aliados positivos. Requiere de nuestra atención y empatía para acoger e integrar actores; y de nuestra creatividad y flexibilidad para vincular sus iniciativas con las nuestras. Es fundamental estar presente, no refugiarse en la metodología, ni en manuales u objetivos.

Acciones recomendadas: conversaciones uno a uno, caminatas de reconocimiento, sembrado de plantas, polladas, integrarte a iniciativas y actividades existentes, etc.

Tejiendo vínculos en el Proyecto Urban95-Lima Sur en el Distrito de San Juan de Miraflores. En este caso, realizamos caminatas con técnicos municipales, encuentros con madres en sus viviendas y con cuidadores en centros educativos para explorar oportunidades de colaboración.

Resultado: se cuenta con un grupo de personas comprometidas y dispuestas para iniciar un proceso colectivo de cambio. Es el momento de plantear un proyecto conjunto, ponerle nombre, definir tiempo de duración, objetivos y nuevos actores de ser el caso.


La Curva de la Cohesión: “Como es en el juego es en la vida”

Es la etapa del ciclo enfocada en fortalecer los vínculos, seguir explorando nuestros recursos y capacidades a través de acciones concretas y definir un sueño común.

Trabajamos desde: lo lúdico, buscando la belleza y enfatizando lo positivo.

Palabras clave: no-forma, Yang, empatía, calidez, multiplicidad, abundancia, vínculos.

1) Conocernos: crear el espacio de confianza para una comunicación auténtica donde cada quien comparta sus intereses, su contexto y su visión.

2) Explorar: detectar potencialidades enfocándonos en la belleza y la abundancia. Se trabaja en dos niveles: memoria e identidad / presente y capacidades. ¿De dónde venimos y de qué somos capaces? ¿Con que recursos contamos?

3) Activarnos: Se plantean desafíos concretos. A través de la acción empezamos a conectarnos y nos integramos haciendo. Es importante potenciar la magia, el juego y el sentido del humor. No se trata de diseñar o planificar. Queremos resolver de manera realista e inmediata una urgencia o idea puntual.

4) Soñar: definimos un sueño en común (transformar un parque, hacer un mirador, peatonalizar una calle, implementar un proyecto, etc.) e imaginamos la mejor versión posible de este con los insumos que emergieron durante los tres momentos previos.

Para el proyecto “Los Guardianes del Morro”, en Chorrillos, el equipo de trabajo cuenta con 27 familias que organizaron un cronograma de acciones inmediatas a lo largo de un mes. Hoy, tienen una visión común para mejorar su barrio.

La Curva de la Transformación: “El Que Quiere Puede”

En esta etapa nos enfocamos en materializar el sueño común, el cual debe ser cuidado con realismo y flexibilidad. Es importante preservar el espíritu lúdico y de cuidado colectivo durante todas las acciones y momentos. Seguimos abiertos a recibir nuevos actores o socios, el único requisito es sumar a la visión en común.

Trabajamos desde: los recursos existentes, concretando acciones y fortaleciendo la colaboración.

Palabras clave: formaYin, plan de acción, responsabilidades, flexibilidad, humildad, agradecimiento.

5) Prepararnos: recibimos el sueño común y lo traducimos con sumo cuidado en una lista de cosas por hacer y responsabilidades a asumir. También es el momento de gestionar nuevos recursos a través de acciones comunitarias o institucionales.

6) Materializar: acción colectiva en la que todo rol es importante. Se implementa o construye el sueño común en la realidad. Estar atentos a la espontaneidad y ser flexibles es crucial.

7) Celebrar: es el momento de mirar hacia atrás y disfrutar lo que hemos logrado juntos. Agradecimiento y reconocimiento.

8) Expansión: el grupo está listo. Es el momento para plantearse estrategias de sostenibilidad o de iniciar otro ciclo de transformación y asumir un nuevo reto.

Implementación de “El Súper Parque” y el espacio “La Base” en Alto Perú. Un equipo conjunto de niñas, niños y estudiantes de arquitectura planificaron juntos la transformación de un área verde en abandono. Este grupo de vecinos ahora ha asumido un nuevo reto: la construcción de un local comunal.
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Si bien hay una secuencia de pasos o momentos, consideramos que los procesos de cambio real se dan de adentro hacia afuera, crecen con el tiempo y oscilan entre la contracción y la expansión constantes. Por esto, vivimos y compartimos nuestros procesos como un ciclo o espiral expansiva.

Nuestro trabajo comunitario parte del paradigma de la abundancia: nos enfocamos en las posibilidades y vemos los problemas como oportunidades. En base a esta mentalidad consideramos que cualquiera sea el problema, la solución es la comunidad.

Niñas, niños, jóvenes, vecinos, todos unidos para transformar nuestra realidad. (Alto Perú, 2014)